El Ciervo
Resumen
El educador hace de "ciervo": se queda parado, moviéndose apenas. Los participantes tratan de acercarse sin ser vistos. En la variante con los ojos vendados, hay que acercarse sin hacer ruido. Antes del juego se muestra cómo el color del fondo ayuda a pasar desapercibido.
Preparación
Demostración del camuflaje. Mandá a un participante a unos 100 a 300 m y pedile que se pare contra distintos fondos, hasta encontrar uno parecido al color de su ropa. El resto observa cómo se vuelve casi invisible con el fondo justo: alguien de gris se ve contra arbustos oscuros, pero no contra una piedra o una pared gris; alguien de ropa oscura se ve en un campo verde, pero no en el hueco de una puerta en sombra.
Desarrollo
El ciervo
- El educador se para en un lugar visible. No se esconde, pero puede moverse un poco de vez en cuando.
- Los participantes salen a buscarlo y cada uno, a su manera, trata de acercarse sin que lo vea.
- Cuando el ciervo ve a alguien, le indica que se pare: quedó afuera.
- Al terminar el tiempo, todos se paran donde llegaron. Gana quien quedó más cerca.
El ciervo ciego (pisar sin ruido)
- El árbitro se venda los ojos, en un lugar con ramitas secas y piedritas en el piso.
- Cada participante sale desde unos 90 m y tiene un minuto y medio para tocarlo antes de que lo oiga.
- Si el árbitro oye a alguien, lo señala y queda afuera.
Cierre
- ¿Qué te delató: el movimiento, el color, el ruido?
- ¿Cómo se acercan los animales cuando cazan? ¿Y cómo se acercan los fotógrafos de fauna?
Nota de seguridad: en la variante con los ojos vendados, el árbitro queda quieto y otro adulto vigila el área. Nada de arrastrarse sobre espinas, vidrios o cerca de agua.