Seguí el Rastro
Seguir un rastro de marcas o señales de pista.
Resumen
Una persona, la "liebre", sale primero y va dejando un rastro. La patrulla sale un rato después y tiene que seguirlo hasta encontrarla. Es la base de todos los juegos de rastreo y sirve para aprender las señales de pista.
Preparación
- Definí el área de juego y sus límites.
- Elegí qué marcas va a usar la liebre: semillas, papelitos biodegradables, o el signo de la patrulla dibujado con tiza en piedras, troncos o el piso.
- Repasá con el grupo las señales de pista (camino a seguir, camino equivocado, carta escondida a X pasos, fin de la pista).
Desarrollo
- La liebre sale con unos minutos de ventaja y va dejando marcas cada tanto.
- Puede usar también otras señales: cerrar un camino que no se usa o esconder una nota con indicaciones para el siguiente tramo.
- La patrulla sale después y sigue el rastro hasta encontrar a la liebre.
- A medida que avanza, la patrulla borra o levanta las marcas, para dejar el lugar limpio y no confundir a otros.
Cierre
- ¿Qué marcas fueron fáciles de ver y cuáles costaron?
- ¿Cómo se organizó la patrulla para no perder el rastro?
- ¿Por qué es importante levantar las marcas al final?
Nota para el educador: no uses papel picado ni confeti común: aunque se levante, siempre queda algo. Mejor semillas, tiza o señales armadas con ramitas y piedras, que se desarman al pasar.
Nota de seguridad: el original manda a los chicos solos por la calle o el campo. Hoy se juega en un espacio delimitado (parque, plaza, predio o campamento), siempre en pareja o en patrulla, con supervisión adulta, con límites claros que todos conozcan y una señal para volver.